Entrevista a Elvis
El otro día caminando por Parque Leloir mientras me tomaba un helado, aunque estaba un poco fresco, me topé con un personaje muy llamativo: era un hombre entrado en edad con un impecable traje blanco con un águila en la espalda, ajustado a la cintura y con pantalones pie de elefante. Caminaba con un pie siempre adelante y con una mano levantada como amagando a peinarse el pelo. Su rostro estaba oculto por unos extraños clipper dorados de gran espesor. Como estaba paseando un pequeño perrito terrier con un saco blanco que imitaba al suyo, me acerque buscando charla tratando de develar quien era aquel individuo.
Al enfrentarlo, le dije “linda pilcha la del boby, eh”, levantó su mirada y cabeceo nerviosamente revelando su rostro: Me quedé mudo… Un alo de luz salió no se de donde e iluminó su imagen como arriba del escenario de Madison Square Garden. Era, no tengo dudas, el mismísimo Elvis.
Con un acento extraño en su español me contestó: “Es de Gianni Versace como el mío” y a partir de allí entablamos una calida charla. Mi cabeza pensaba en todo lo que quise preguntarle siempre al Rey e intenté, sin molestarlo aplacar mi fanatismo y necesidad de respuestas. Aquí van algunas de las preguntas que le hice y lo que me contestó (al mejor estilo revista de diario de domingo)
YO: Por que Argentina Rey?
El Rey: Por los asados, el fútbol y las minas argentinas – cuanta sabiduría por Dió – En ningún otro lugar del mundo se realizan tales reuniones en torno a una comida. Amigos, cuentos, y todo lo que implica, además de la carne, por supuesto. El fútbol es el único deporte real que yo conozco, porque se juega con una pelota y nada más, porque los dos equipos hacen lo mismo todo el tiempo y porque hay que usar las patas para correr y patear al mismo tiempo, extraordinario. Y que te voy a contar yo de las mujeres, esa cruza india europea con culos que desafían a las leyes de la física y esa histeria por la cual son capaces de no coger nunca con tal de volverte loco.
YO: A vos también se te hacen las difíciles, Rey?
ER: A mi también, amigo.
YO: Y hablando de minas, una duda que siempre tuve, te volteaste a Marilyn?
ER: Como dice un amigo mío, “Los caballeros no tienen memoria”
YO: Y… hicidste amigos acá en Argentina?
ER: Tengo pocos pero buenos. Sandro, El Diego, Osvaldo Laport, que es uruguayo pero lo quiero igual, y René Houseman, por nombrarte algunos, pero no son muchos más.
YO: Que elenco extraordinario, y los ves seguido?
ER: Con Sandro nos juntamos los jueves primeros de mes a zapar un poco de rock melódico, para despuntar el vicio. A René lo conocí porque soy fanático del Globo, y un día me pintó pedirle un autógrafo. Junto con Diego para mi son lo más grande que vi en el fútbol. Con el Diego los asados en la quinta y a veces salimos con chicas de compañía, a divertirnos, es un pibe bárbaro. Y a Osvaldo lo veo menos porque el todavía trabaja en la tele. De vez en cuando en el gimnasio.
YO: Y como hiciste un día para desaparecer y dejar la fama y el ruido de holibud? No extrañas?
ER: Mirá pibe, cuando uno está ahí arriba, todos te idolatran y te dicen lo que querés escuchar, pero te sentís muy solo y es muy fácil cometer errores. Y ahí es donde te pegan donde más duele. Por eso yo decidí un día parar y vivir la vida así, con mi perro Paul McCartney (le puso así por como canta) que me canta siempre la justa y me acompaña en las buenas y en las malas.
Luego de semejante encuentro me aleje de allí casi sin darme cuenta, pensando que sólo algunos pocos tienen la dicha de encontrar si pretenderlo, lo que todo el mundo está buscando.
La próxima es de risa
Una vez ví a Alfredo Casero en un teatro de La Plata. Mientras desarrollaba una performance fantástica sobre el escenario, un enano mental desde el palco le gritó: “Eso lo hacia Benny Hill hace 25 años” Más allá de la respuesta de Alfredito (nosotros los amigos le decimos así) que fusiló al pobre espectador, eliminándole todo vestigio de opinión por varios años, la frase quedó en mi cabeza para siempre. Eso que parecía una crítica, para mi era un elogio extraordinario. Porque realmente estaba haciendo lo mismo que Benny Hill… y lo mismo que Olmedo, y que Chaplin y que Buster Keaton y que Mr. Bean. Estaba haciéndonos cagar de risa hasta el cansancio, hasta no poder pararte y pedir que pare.
Por eso un día (hoy) me decidí a empezar a escribir este blog. Para poder tratar de imitarlos en algo, porque a mi no hay nada que me divierta más que reírme y lo hago mucho mientras pienso y se me ocurren frases (hechas ya, seguro) que suenan simpáticas.
Así que los invito a que recorran las próximas entregas (esta no es de risa) ya que sólo perseguirán eso: tratar de hacerme (y por que no, hacerlos) reír.